Tu web puede verse “bonita” y, aun así, estar espantando clientes sin que te des cuenta. Una página lenta, difícil de usar desde el móvil o que no deja claro qué haces puede convertir una visita con intención de compra en un abandono en pocos segundos.

La buena noticia es que no necesitas saber programación para detectar muchas de estas señales. Haz esta revisión rápida de tu propia web y comprueba si alguno de estos problemas te resulta familiar.

1. En el móvil hay que hacer zoom, buscar el menú o pelearse con los botones

Abre tu web desde el móvil como si fueras un cliente que llega por primera vez. No la mires con “ojos de dueño”: intenta encontrar un servicio, consultar un precio o contactar contigo.

Si los textos son demasiado pequeños, los botones cuestan de pulsar, hay elementos que se salen de la pantalla o el menú resulta confuso, tienes un problema. Hoy una web debe estar pensada para funcionar cómodamente en pantallas pequeñas, no limitarse a encoger la versión de ordenador.

2. Un visitante tarda demasiado en entender qué haces

Haz una prueba sencilla: enseña la portada durante unos segundos a alguien que no conozca bien tu negocio y pregúntale qué vendes y qué debería hacer a continuación.

Si necesita navegar por varias secciones para averiguarlo, la web no está comunicando bien. Un buen diseño debe responder rápidamente a tres preguntas: qué ofreces, por qué debería interesarme y cómo puedo contratarte o contactar contigo.

3. Tu web tarda en cargar y tú ya te has acostumbrado

Cuando visitas tu propia página muchas veces puedes dejar de percibir pequeños retrasos. Para un cliente nuevo, sin embargo, esperar mientras aparece una imagen enorme, un carrusel o un bloque de contenido puede ser suficiente para marcharse.

Puedes comprobarlo fácilmente abriendo la web en una ventana privada y usando datos móviles. Si la sensación es de espera, conviene revisar imágenes, plugins, caché, alojamiento y otros elementos que influyen en el rendimiento.

4. Encontrar cómo contactar contigo requiere demasiados pasos

Un usuario interesado no debería tener que investigar. Teléfono, WhatsApp, formulario o la vía de contacto que utilices debe estar accesible y ser coherente en toda la web.

Este error es especialmente importante en negocios locales y servicios profesionales: puedes haber hecho todo el trabajo difícil —conseguir que alguien llegue, lea y se interese— y perder la oportunidad justo cuando quiere contactar.

5. La web sigue contando cómo era tu negocio hace dos años

Servicios que ya no existen, precios antiguos, fotografías desactualizadas, textos que no representan lo que haces actualmente o páginas que llevan años sin revisarse transmiten abandono.

Revisa especialmente la portada, los servicios, los datos de contacto y los avisos visibles. Actualizar contenido básico es algo que puedes hacer tú mismo si utilizas un gestor como WordPress, pero una web que ha ido acumulando cambios durante años puede necesitar una revisión más profunda.

Una comprobación de 10 minutos que puedes hacer hoy

Coge tu móvil y recorre tu web como un cliente nuevo. Comprueba si entiendes inmediatamente la propuesta, si puedes abrir el menú sin problemas, si las páginas cargan con agilidad y si llegas al contacto en uno o dos pasos. Después repite la prueba desde un ordenador.

También merece la pena pedir a otra persona que haga lo mismo sin darle instrucciones. Sus dudas suelen revelar problemas que quien ve la web todos los días ya no detecta.

¿Cuándo merece la pena pedir ayuda profesional?

Si encuentras uno de estos fallos de forma aislada, quizá puedas corregirlo tú mismo. Pero si la web tiene varios problemas, el diseño se ha quedado antiguo, no se adapta bien a móvil o cada pequeño cambio termina rompiendo otra cosa, seguir aplicando parches puede acabar costándote más tiempo que solucionarlo correctamente.

En LimónTIC diseñamos y renovamos páginas web pensando no solo en que tengan buen aspecto, sino en que sean claras, rápidas, adaptadas a móvil y orientadas a convertir visitas en contactos y clientes.

Si estás valorando crear una web o renovar la que ya tienes, puedes conocer nuestro servicio de diseño web. Y si no sabes si necesitas una web nueva o basta con mejorar la actual, contacta con LimónTIC y cuéntanos tu caso.

Tu web no tiene que ser solo un escaparate

Una web profesional trabaja incluso cuando tú no estás delante: explica, resuelve dudas, genera confianza y facilita el siguiente paso. Si recibe visitas pero apenas genera consultas, quizá el problema no sea que necesites más tráfico, sino lo que ocurre cuando ese tráfico llega.

¿Quieres saber si tu web está ayudando a vender o poniendo obstáculos? Pídenos presupuesto y estudiamos contigo la mejor forma de mejorarla.

Imagen destacada: fotografía de Sebastian Herrmann, disponible en Unsplash bajo la licencia de Unsplash.